Cuando compramos una casa o un piso depositamos nuestras ilusiones en la vivienda y solo queremos que todo sea tal como nos lo vendieron, sin sorpresas, sin defectos en la construcción, sin roturas, sin que nos hayan engañado con una publicidad falsa porque la cocina no tenga ventanas o la piscina sea muy diferente a lo que nos dijeron.

Si encontramos un daño en un inmueble, tenemos la posibilidad de reclamar a quien nos lo vendió, para esto debemos contar con abogados expertos en DERECHO INMOBILIARIO, y en ROJANO VERA ABOGADOS (www.rojanovera.com) te atendemos con la primera consulta GRATIS.

ASEGURATE de dos cosas fundamentalmente, la primera que la acción no haya prescrito, esto es, que estemos en plazos para poder reclamar. Y la segunda saber quién tiene la responsabilidad de asumir los costes de esas reparaciones y posibles indemnizaciones. Trayendo toda la documentación posible a tu primera cita te podemos orientar con mucha precisión de las posibles medidas a tomar.

Tendremos que diferenciar entre los vicios constructivos, siendo responsables de estos quienes intervinieron en la construcción de la edificación, y los vicios ocultos, a cuya reparación viene obligado el vendedor. Por eso, es preciso analizar cada caso, puesto que si nos vende una promotora será esta la responsable, independientemente de que esta pueda repetir la responsabilidad a la constructora, cosa que en principio no afecta a nuestro cliente.

Los vicios constructivos han estado recogidos por el Código Civil en su artículo 1591: “El contratista de un edificio que se arruinase por vicios de la construcción, responde de los daños y perjuicios si la ruina tuviere lugar dentro de diez años…”  Siendo con la llegada de la Ley 38/1999, de 5 de noviembre, de Ordenación de la Edificación, cuando se regularon fuera del Código Civil, adaptándolos a la era moderna.

Así en su artículo 17.1 y sin perjuicio de las responsabilidades establecidas contractualmente, la responsabilidad civil de los agentes que intervienen en el proceso de la edificación, ya sean personas físicas o jurídicas, es frente a los propietarios y frente a los terceros adquirentes de los edificios o parte de los mismos (locales, pisos o plazas de garaje), y esta responsabilidad alcanza a los daños materiales que pudieran aparecer dependiendo del tipo de daño y del tiempo transcurrido.

Por otra parte, según reiterada Jurisprudencia del Tribunal Supremo, los diez años de plazo recogidos en el artículo 1.591 del Código Civil constituyen un plazo de garantía y, por consiguiente, no es ni de prescripción ni de caducidad. Del mismo modo, los plazos establecidos  en el artículo 17-1 de la L.O.E. también son plazos de garantía, lo que implica que  el daño debe manifestarse en ese plazo, lo que no quiere decir que se deba ejercitar necesariamente la reclamación en ese plazo, por lo que una vez manifestado el daño, empezará a contar el plazos establecido, de forma que si el daño se presenta dentro del plazo de garantía, se abrirá el plazo de dos años para iniciar la reclamación. Al tratarse de un plazo de prescripción, y según lo dispuesto en el artículo 1.973 del Código Civil, puede ser interrumpido interponiendo acción ante los Tribunales o por reclamación extrajudicial, como puede ser un burofax o por cualquier medio de forma, lo que provocará que el plazo de dos años vuelva a contar desde la fecha del acto que interrumpió la prescripción.

En cuanto a la responsabilidad, debemos seguir el criterio general de ser individualizada, exigible por los actos u omisiones recogidas en el artículo 17.2 de la L.O.E., y subsidiariamente, responsabilidad solidaria, siempre que no puedan individualizarse la causa de los daños materiales o quedase debidamente probada la concurrencia de culpas, sin que pudiera precisarse el grado de intervención de cada agente en el daño producido, según lo dispuesto en el artículo 17.3.

Una vez estudiado el caso desde Rojano Vera, nuestros especialistas en la materia con gran experiencia en el ámbito de la construcción le podrán dar luz sobre la responsabilidad de los defectos de la construcción, sobre los procedimientos a seguir, y sobre las indemnizaciones y reparaciones a las que tenga derecho.

El equipo de DERECHO INMOBILIARIO de ROJANO VERA dispone de arquitectos, aparejadores e ingenieros que colaboran estrechamente con el despacho y ayudan a determinar LA IMPORTANCIA DE LOS DAÑOS y los COSTES DE DICHOS DAÑOS Y REPARACIONES.

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